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La mirada de la ex Superintendenta Solange Berstein

4 mayo, 2015 I Compartir:   

Los sistemas de pensiones en el mundo enfrentan importantes desafíos. Este no es sólo el caso de Chile. Los desafíos se refieren, en algunos casos, a la sustentabilidad de los sistemas y en otros a la suficiencia de los beneficios.
Las causas, en tanto, tienden a ser las mismas: la mayor longevidad, menores retornos, mercados laborales con mayor movilidad y empleos que implican menores contribuciones al financiamiento de las pensiones. En el caso de Chile, en particular, hoy tenemos mayores dificultades en lo que se refiere a la suficiencia de los beneficios y es crítico el encontrar fuentes eficientes para el financiamiento de mejores pensiones.
En este sentido, no existe una receta mágica que implique mayores pensiones, sin que esto signifique mayores recursos tanto fiscales, como de los trabajadores y/o empleadores.
Se requiere, entonces, una combinación de medidas que implique esfuerzos por parte de todos los actores y crear las condiciones para que esto se transforme en una fuente eficiente de financiamiento para reducir, en lo posible, el esfuerzo requerido.

Entre algunas de las medidas, se puede considerar el postergar la edad de jubilación de la mujer igualándola a la del hombre en 65 años y, a la vez, flexibilizar requisitos de jubilación anticipada para quienes estén próximos a la edad legal de pensión.

Una segunda línea de acción es generar un seguro de longevidad financiado con contribuciones de los empleadores, que permita cubrir de manera eficiente a la población más longeva y liberar así recursos que permitan aumentar los beneficios en el período de jubilación entre los 65 años y la expectativa de vida.
Promover decididamente también el Ahorro Previsional Voluntario Colectivo, consituyéndose como una obligación para los empleadores el ofrecer estos planes y que los trabajadores puedan optar por no contribuir por un determinado período. También se debe evaluar el ampliar el pilar solidario. Estas y otras medidas tienen implicancias directas sobre el nivel de las pensiones, permitiendo aumentar los beneficios de manera sustentable.

Uno de los elementos que ha incidido en las dificultades que enfrentan los sistemas de pensiones en el mundo se refiere a los bajos retornos y alta volatilidad de los mercados financieros.
En este aspecto es importante considerar que el financiamiento de las pensiones es un compromiso a largo plazo y, por lo tanto, pasan a tener mayor relevancia los retornos en horizontes más largos. El sistema de multifondos que existe en Chile u otros mecanismos que permitan ir cambiando la forma de invertir a lo largo del ciclo de vida, han mostrado ser un mecanismo efectivo para obtener mayores retornos en los períodos en que se puede asumir mayor riesgo, permitiendo alcanzar mayores pensiones en términos esperados y, a la vez, generar condiciones de mayor estabilidad cuando las personas se encuentren cerca de la edad de pensión.
Este es un diseño que puede ser perfeccionado para alcanzar los objetivos de los sistemas de pensiones.
En tanto, la información y educación financiera son críticas respecto a las decisiones que tomen los individuos.
En este sentido, ciertas limitaciones a estas decisiones o bien elementos que permitan generar conciencia respecto a las consecuencias de las opciones que se tomen, son importantes.

Algunas de las principales fortalezas de los sistemas de pensiones dicen relación con los retornos que se han alcanzado con los fondos de pensiones y el impacto que esto ha tenido también respecto al crecimiento económico del país. Con una tasa de contribución de 10% y la baja densidad de cotizaciones en Chile, el nivel de beneficios que se obtiene en el sistema es alto comparado con otros países del mundo. Si bien el beneficio es relativamente alto en relación a los aportes, este nivel está por debajo de las expectativas de los trabajadores y de la sociedad en general. A su vez, los elementos de seguro del sistema, que avanzaron en forma importante con el Pilar Solidario, están concentrados hoy en la población de menores ingresos. Por último, respecto del apoyo del Estado al financiamiento de las pensiones de la clase media, hay que señalar que este sector de la población es el que cuenta con menor apoyo, ya de las personas respecto de quienes administran sus fondos. En la medida en que se perciba a la AFP como parte de la solución y no parte del problema de las bajas pensiones, estas entidades serán más validadas por la sociedad en general. En ese sentido el servicio, transparencia, la rentabilidad y precios razonables son críticos para alcanzar este objetivo.

Uno de los elementos más importantes respecto de una política nacional de educación previsional es la mantención en el tiempo de lo que se implemente. No puede ser una campaña de una vez o por un tiempo limitado. Se requiere de un cambio cultural respecto a este tema y esto solo se genera con esfuerzos de largo plazo. Un segundo elemento dice relación con la etapa de la vida en la cual se entrega información y es crítico que esto sea de manera temprana. Conceptos financieros básicos deberían ser incorporados a nivel escolar y se debería reforzar esto en distintos niveles.
Un tercer elemento que creo es importante, es el involucramiento de los administradores del sistema, de los empleadores, y del Estado en lo que se refiere a entrega de información respecto de la etapa de retiro y herramientas para la mejor toma de decisiones. Todos los actores deben estar involucrados de una manera cercana a los trabajadores a lo largo de su vida.